Tuesday, June 05, 2007

las 72 horas

Y así como empezaron en un abrir y cerrar de ojos se fueron... No me quejo, pasó muchísimo en tan poco tiempo que siento que no perdí ni un segundo, pero a la vez es como si hubiera sido un sueño del que me tocó despertar de golpe y sin tener ganas de hacerlo. Fueron intensas, llenas de gente, de sentimientos, de encuentros esperados e inesperados, de historias cerradas y despedidas a la vez que bienvenidas con comienzos de situaciones confusas que quizásn han de quedar en eso, no lo se. Lo que sí se es que la pasé increible, vi a tantas personas que moría por ver (aunque no a todas, pero lamentablemente no todo se puede en tan poco tiempo, ya habrá momento! :) ).

Y que tanta insignificancia hice que me hicieron feliz? Además de la lógica emoción de al fin graduarme y celebrarlo con mis comunicadores como se debe (porque además del juergón, estuvo linda la ceremonia! más emotiva de lo que esperaba) y de ver a dos cantantes compeltamente distintos unir sus voces (de verdad que buenísimo el concierto)... A ver, manejé feliz un dia y media resaqueada al otro jaja...pero no hay como tener el control de a donde ir, escuchando la música que quiera y sin estar sentada en el asiento de atrás o agarrada de algún fierro tratando de no caer sobre el vecino. Dormí en una cama en la que me estiro por completo y no choco con las paredes. No cociné nada y comí riquísimo. Tomé fotos como si fuera turista. Y en parte así me sentí; ajena a mi realidad de siempre porque sabía que al poco rato iba a estar de vuelta en mi nuevo depa con mi micro familia de amigas y sin las comodidades de siempre. No me malintepreten, que me encanta mi vida porteña...solo que siempre es duro separarse de las comodidades y las caras conocidas (y las que quedan semi por conocer en una mini versión partida limeña y de before sunset jaja).


Pero sin ponernos tristes. La pasé genial en esos días, me costó despedirme pero en fin, hay tanto por hacer acá que pronto estaré nuevamente sumergida en mi rutina argentina. Así que hasta un nuevo encuentro, ya sea por estos barrios (chicos vengan ya que los extraño! y los espero con las puertas, los brazos y las chelas abiertas! jeje) o en el peor de los casos en diciembre, al final de esta aventura que para ese entonces estará llena de historias para contar y fotos para no olvidarlas :)