Monday, August 25, 2008

Desde mi esquinita

Hace unas semanas volvió de un mini viaje a una chica que chambea conmigo. Nos contó lo bizarro que era la Habana, como se había congelado en el tiempo de una forma increible. Como seguían viviendo su cultura tan fervientemente en buena medida porque no tenían contacto alguno con el resto del mundo. Todo lo que contaba era fascinante, sonaba absurdo, pero como bien le dijo un taxista con el que conversó "Cuba no se entiende, se vive". Y así viven muchos, sin derechos, sin futuro. Dejé esas anécdotas ajenas en el fondo del cajón...y ayer me acordé cuando leí en El Comercio un artículo sobre una chica de 32 años que casi clandestinamente mantiene un blog desde La Habana, y que inclusive ha ganado premios internacionales de periodismo que no puede recibir porque los Castro castraron sus derechos a viajar y no aprueban los premios que le dan...

Hoy llegúe a la chamba de nuevo después de un fin relajado con mi familia, a sentarme en mi esquinita con un leve dolor de cabeza, a quejarme silenciosamente por los días tan desordenados que a veces se viven en la agencia, con grandes pausas que duermen y luego horas que no sirven para terminar todas las cosas que se acumulan de un segundo a otro. En este estado, mi asistente toda linda me cuenta de una tía que vive en Cuba y lo contenta que está con su vida allá, que OK, no tendrá derechos, pero las medicinas son gratis y que "la gente en Cuba si vive feliz". Ante sus palabras, se me vinieron a la mente las anécdotas que mencioné al principio y el artículo de ayer, y para demostrarle como no todos viven tan felices, busqué el blog clandestino y tras leer un par de artículos terminé tan conmovida que tuve que romper el silencio virtual en que he estado viviendo todas estas semanas.

Es importante escribir, es importante transmitir, aunque sea a través de un blog tan pequeño como este, lo que uno ve, oye y vive día a día. Quizás yo no lo he estado haciendo porque sentía que no había nada nuevo ni entretenido que contarles desde mi esquinita en esta agencia miraflorina. Pero en realidad todo el tiempo pasan cosas, a mi o al resto, que ameriten ser contadas. La vida sigue, parece estática, las calles siguen rotas y el tráfico igual. La chamba fuerte aunque ahora dividida así que más manejable. Mi vida personal increíble aunque ya no tenga tanto tiempo como antes para ver a los que quiero. Todo esto es tan cotidiano que ya ni se los cuento. Pero intentaré buscar en este día a día algo que destaque para compartirlo con los que quizás todavía entran a este espacio de vez en cuando.

Espero que en sus cotidianidades estén bien, y les recomiendo que entren a este blog http://desdecuba.com/generaciony/ , para que cada vez qu quieran quejarse del bendito APEC que nos genera caos vehicular, y los problemas que uno pueda tener la cabeza, se den cuenta que no tan lejos existen seres que congelados en el tiempo no pueden escapar de sus rutinas impuestas. Cada vez que nos quejemos de lo horrible que está la chamba, recordemos que son carreras que elegimos, cuando hay otros que, aunque tengan toda la educacuión al alcance de sus manos, hasta el periodista más preparado se tiene que limitar a escribir sobe la grandeza de Fidel...o ser mecánico de ascensores. Finalmente, cada vez que se quejen de que no pueden entrar a facebook o ver sus mails porque internet está lenta...recuerden que hay una ciudad en este continente donde no hay acceso a internet en las casas, solo en algunas oficinas, y donde además solo existen dos cabinas de internet (y que internet será!) a $6 la hora.

Sigan leyendo, este u otros, y me cuentan si encuentran alguno interesante, siempre estoy dispuesta a ampliar mi horizonte de "imperdibles"!