Las últimas 48 horas han sido un torbellino de recibimientos que convirtieron la tristeza del sábado en un sueño precioso del que me tocó despertar. No he parado, de ver gente desde que me recibieron mis papás con flores en el aeropuerto. Desde ahí he conocido a un sobrino que solo vi en fotos, a los otros los he visto enormes, me reencontre y canté con los comunicadores, estuve en Las Palmas y en el Regatas, vi a algunos de mis mejores amigos (algunos por minutos, pero no importa!), comí todos los sabores que me han hecho falta, atravesé medio Lima con mi camioneta, pasé Navidad en mi casa con la familia que veo una vez al año y ahora estoy por re encontrarme con el tio y primos de mis domingos familiares a punta de más regalos, comida rica, muchas sonrisas y sol moderado al mejor estilo de nuestras navidades limeñas.
Es bizarro pero cuando me desperté por primera vez en mi camota y sin mi roomate favorita al lado, creí que iba a sentir un pesar o siquiera algo raro…pero la verdad es que cuando tu casa es tu casa (así como cuando tu gente es tu gente), la incomodidad no existe y fue como si me hubiera acostado un día en mayo, tenido un sueño increíble e inolvidable, y despertado al día siguiente. El tiempo se detuvo en mi Lima linda y todos esos recibimientos se sintieron como si me hubiera ido 2 semanas de vacaciones.
Todavía queda gente por ver y cosas por hacer para estar de nuevo con los pies anclados en esta ciudad. Pero digamos que ha sido más suave de lo que pensé. De todas maneras extraño despertar con mis “hermanitas”, salir a caminar por Buenos Aires y visitar a todos los que allá se quedaron. Pero han sido días tan atiborrados que no he podido terminar de asimilar que van a pasar meses (y espero que no años) antes de que los pueda volver a ver.
Es cuestión de tomar las cosas con calma, disfrutar lo que ahora vuelvo a tener por acá y aceptar pacíficamente ese “paréntesis” genial, aunque me vaya a hacer falta. Fue un lindo cuento con personajes especiales que quedarán encerrados entre sus páginas, flotando en mis fotos y recuerdos como los mejores 8 meses de mi vida, y que espero no perder y poder seguir siquiera virtualmente para que esta transición de vuelta a la realidad que conozco demasiado bien siga tan sutil como viene siendo.
Hasta ahora todo va bien, aunque los estraño muchísimo, hasta ahora fluye, ya les contaré como avanza el proceso :) Feliz Navidad a todos! No se me pierdan, ni los que están lejos y mucho menos los que vuelvo a tener cerca!
Tuesday, December 25, 2007
Saturday, December 22, 2007
y que rueden los créditos...
Como era de esperarse...heme aqui, a horas de partir con una maleta con sobrepeso y una mente cargada de tantos recuerdos que sería imposible pagar el exceso de equipaje sentimental, pero anclada en un estado catatónico que no me ha permitido derrarmar una lágrima por el simple hecho de que mi cabecita se niega a aceptar la realidad de que todas las desdepidas de las últimas 48 horas fueron definitivas, y que no voy a verlos mañana, ni la próxima semana, ni en un mes. Cada despedida fue distinta, cada una emotiva a su manera, pero no las he terminado de asimilar. Ya será cuando esté mirando directamente al cerro atrás de mi ventana que me daré cuenta de la magnitud de este día. Pero todavía faltan unas horas así que disfrutaré esta ignorancia forzada en la que me meto inconcientemente y aprovecho las lágrimas que aún no salen para escribir.
No voy a hacer este post largo, porque si empiezo a expresar lo que siento por cada quien de esto no tendría fin y además me enredaria en las palabras. Solo voy a poner que nada de esto hubiera sido lo mismo sin ustedes, que cada uno, desde mis hermanitas hasta el pibe, han llenado mi año de tantas historias, tantas risas, tantos recuerdos que ojalá no olvide más, porque cambiaron mi vida, así no lo sepan.
Ya a estas alturas no me salen las palabras porque es tanto lo que siento que no lo puedo expresar, el pensar que en unas horas se termina toda una etapa es casi inmanejable, así que espero disculpen mi poca expresividad en este ultimo post porteño. Ya trataré de retomar en Lima, cuando mis pensamientos aterricen y vean de nuevo con ojos recién abiertos todo lo que vi por 22 años y que ahora parece otro planeta.
Me voy porque me quedan varias cosas por hacer en el 3242 de Santa Fe...Los quiero, ya los extraño... y a mis limeños, nos vemos en un ratito! Hasta el proximo post, directo desde Lima.
No voy a hacer este post largo, porque si empiezo a expresar lo que siento por cada quien de esto no tendría fin y además me enredaria en las palabras. Solo voy a poner que nada de esto hubiera sido lo mismo sin ustedes, que cada uno, desde mis hermanitas hasta el pibe, han llenado mi año de tantas historias, tantas risas, tantos recuerdos que ojalá no olvide más, porque cambiaron mi vida, así no lo sepan.
Ya a estas alturas no me salen las palabras porque es tanto lo que siento que no lo puedo expresar, el pensar que en unas horas se termina toda una etapa es casi inmanejable, así que espero disculpen mi poca expresividad en este ultimo post porteño. Ya trataré de retomar en Lima, cuando mis pensamientos aterricen y vean de nuevo con ojos recién abiertos todo lo que vi por 22 años y que ahora parece otro planeta.
Me voy porque me quedan varias cosas por hacer en el 3242 de Santa Fe...Los quiero, ya los extraño... y a mis limeños, nos vemos en un ratito! Hasta el proximo post, directo desde Lima.
Sunday, December 16, 2007
Los ultimos dias
Y empezó hoy la parte mas tétrica del año. La etapa final que parecía no llegar, donde todo eso que iba a pasar empieza a pasar en serio y las despedidas son inminentes. Este fue el primero de los "ultimos dias"...nuestro último domingo bonairense.
La semana que acabo de vivir fue una de las más intensas que tuve, entre un nuevo personaje protagoista de mis historias porteñas, un conciertazo de Sabina y Serrat que fue el principio de un fin de semana increíble, unos paseos por las plazas y ferias de ropa y compartir con un gran amigo una de las mejores fiestas a las que fui en mi vida (para que se hagan una idea: con concierto privado de Fito Paez, comida muy rica y bailar sin parar hasta las 6 de la mañana!).
Así que hoy me desperté radiante pensando en la semana loca y principalmente en lo que significó anoche para mi. Un toque después se me borró la sonrisa al darme cuenta que esa fiesta había sido casi una despedida y me invadió la tristeza pesada de que este es el principio de un final que no quiero alcanzar.
Salimos a almorzar (dos de mis "hermanitas" y yo) y entre hamburguesas mediocres y fajitas mal hechas recapitulamos todo o que nos va a hacer falta a partir de la próxima semana. Enumeramos las plazas, las juergas, los paseos, la independecia, los amigos....pero a mi, lo que más falta me va a hacer, es ellas. Nuestras conversaciones hasta tarde o en la mañana metidas todas en un cuarto, las discuciones tan tontas que nunca se volvieron peleas (ante la incredulidad de muchos), las noches de juerga, de películas, de pizzas y de historias. Demás seguir con la lista porque es infinita. Fue uno de mis mejores años, en gran parte por haberlo vivido con ellas.
Seguimos la tarde con caras largas y paseos cortos por Palermo. En el interín me di cuenta de lo llenas que tenemos las tardes que nos quedan...con esto me percaté del poco tiempo disponible para despedidas significativas y de que, entre todos los que adoro y voy a dejar atrás, había uno en particular de quien no me podía despedir simplemente con un "hasta pronto, gracias por la fiesta". Asi que aproveché mi tarde ya entristecida y empalmé con una pseudo-despedida (porque igual nos vamos a volver a ver, solo que grupalmente) que empezó tan buena como la habíamos dejado a las 6:30 de la mañana, se complicó por las puras y se termino de resolver por teléfono horas despúes, encerrada en la privacidad de la lavandería de la casa, dejando todo tema incolcluso en claro y si bien la conclusión era positiva, después de tanto entreverado y desempolvamiento de temas fallecidos colgué con un sinsabor medio raro que preferiría borrar de esta cabecita y quedarme en 3 horas antes...
Después la noche siguió fluyendo y hace un rato vino nuestra 5ta integrante a comer una picada, la última dominguera, pero se fue rápido porque mañana tiene que trabajar (lo que hizo que me percatara que esa es otra etapa que cerré casi imperceptiblemente la semana pasada).
Fue un día larguísimo que he vivido al máximo pero en el cual no he podido dejar de pensar en lo que está por pasar. Y ahora estoy sentada sola en la sala, mientras una intenta volver del concierto de Sabina en Boca, otra visita a un amigo suyo perdido hace dos años y la tercera escucha música solitariamente en su cama. Estoy sola por un rato y no quiero estarlo. Normalmente no lo pongo tan claro en este lugar, pero hoy en un día especial....especialmente triste y no puedo evitarlo. Me voy a dormir...aunque no quiero, porque significa que mañana estoy a un paso más de decir "chau, nos vemos".
Así cierro este post casi de luto..uno de los últimos que va a ver Buenos Aires. Solo me consuela un poco el pensar en el mar y la arena, los amigos y la familia, el ceviche y la cerveza que me esperan en Lima...hasta entonces, que no llegue y me reencuentre con mis razones limeñas para sonreír, trataré de disfrutar al máximo esta ciudad que me ganó como nunca lo hubiera imaginado y se robó pedacitos de mi que dejaré flotantes para tener la excusa de venir nuevamente a rearmarme :)
La semana que acabo de vivir fue una de las más intensas que tuve, entre un nuevo personaje protagoista de mis historias porteñas, un conciertazo de Sabina y Serrat que fue el principio de un fin de semana increíble, unos paseos por las plazas y ferias de ropa y compartir con un gran amigo una de las mejores fiestas a las que fui en mi vida (para que se hagan una idea: con concierto privado de Fito Paez, comida muy rica y bailar sin parar hasta las 6 de la mañana!).
Así que hoy me desperté radiante pensando en la semana loca y principalmente en lo que significó anoche para mi. Un toque después se me borró la sonrisa al darme cuenta que esa fiesta había sido casi una despedida y me invadió la tristeza pesada de que este es el principio de un final que no quiero alcanzar.
Salimos a almorzar (dos de mis "hermanitas" y yo) y entre hamburguesas mediocres y fajitas mal hechas recapitulamos todo o que nos va a hacer falta a partir de la próxima semana. Enumeramos las plazas, las juergas, los paseos, la independecia, los amigos....pero a mi, lo que más falta me va a hacer, es ellas. Nuestras conversaciones hasta tarde o en la mañana metidas todas en un cuarto, las discuciones tan tontas que nunca se volvieron peleas (ante la incredulidad de muchos), las noches de juerga, de películas, de pizzas y de historias. Demás seguir con la lista porque es infinita. Fue uno de mis mejores años, en gran parte por haberlo vivido con ellas.
Seguimos la tarde con caras largas y paseos cortos por Palermo. En el interín me di cuenta de lo llenas que tenemos las tardes que nos quedan...con esto me percaté del poco tiempo disponible para despedidas significativas y de que, entre todos los que adoro y voy a dejar atrás, había uno en particular de quien no me podía despedir simplemente con un "hasta pronto, gracias por la fiesta". Asi que aproveché mi tarde ya entristecida y empalmé con una pseudo-despedida (porque igual nos vamos a volver a ver, solo que grupalmente) que empezó tan buena como la habíamos dejado a las 6:30 de la mañana, se complicó por las puras y se termino de resolver por teléfono horas despúes, encerrada en la privacidad de la lavandería de la casa, dejando todo tema incolcluso en claro y si bien la conclusión era positiva, después de tanto entreverado y desempolvamiento de temas fallecidos colgué con un sinsabor medio raro que preferiría borrar de esta cabecita y quedarme en 3 horas antes...
Después la noche siguió fluyendo y hace un rato vino nuestra 5ta integrante a comer una picada, la última dominguera, pero se fue rápido porque mañana tiene que trabajar (lo que hizo que me percatara que esa es otra etapa que cerré casi imperceptiblemente la semana pasada).
Fue un día larguísimo que he vivido al máximo pero en el cual no he podido dejar de pensar en lo que está por pasar. Y ahora estoy sentada sola en la sala, mientras una intenta volver del concierto de Sabina en Boca, otra visita a un amigo suyo perdido hace dos años y la tercera escucha música solitariamente en su cama. Estoy sola por un rato y no quiero estarlo. Normalmente no lo pongo tan claro en este lugar, pero hoy en un día especial....especialmente triste y no puedo evitarlo. Me voy a dormir...aunque no quiero, porque significa que mañana estoy a un paso más de decir "chau, nos vemos".
Así cierro este post casi de luto..uno de los últimos que va a ver Buenos Aires. Solo me consuela un poco el pensar en el mar y la arena, los amigos y la familia, el ceviche y la cerveza que me esperan en Lima...hasta entonces, que no llegue y me reencuentre con mis razones limeñas para sonreír, trataré de disfrutar al máximo esta ciudad que me ganó como nunca lo hubiera imaginado y se robó pedacitos de mi que dejaré flotantes para tener la excusa de venir nuevamente a rearmarme :)
Thursday, December 06, 2007
En el boulevard de los ascensores rotos
Si alguna vez lo mencioné, hoy vale la pena repetirlo porque esto sólo pasa en sudamerica.. y no digo "Argentina" porque me puedo imaginar situación similar en mi Lima querida!
Les conté que, de los 4 ascensores del edificio donde queda la agencia hace unos 6 meses solo funcionan 2 (por cuestiones de remodelamiento, que viva el progreso) y que normalmente uno hace cola eterna para subir o espera paciente en la recepción para bajar?
Bueno, hoy la molesta situación dio un giro extra ya que, al estar a menos de 24 horas del magno evento de fin de año, había que bajar las cajas de cosas que hay que enviar al local (digase vinos, regalos y demás "cositas" que ocupan "poco" espacio...) se armó el caos.
Para empezar la empresa de trasporte mandó a un pobre hombre para que se encargara del traslado de 40 bultos del cuartito donde estaban, a la recepción, al ascensor y luego a la mini camionetita. Entonces mi jefa, uno de los mensajeros, un mensajero de paso y yo tuvimos que volvernos parte de la cadena. Felizmente abajo con la camioneta llegaron 2 más que también aportaron a nuestra complicada logística.
Pero esto no es todo...como si no fuera dificil ya bajar esa cantidad de cosas en 2 ascensores, los ascensoristas (oh si...como lo oyen) se negaron cual mafia a ayudar a la causa e inutilizar 10 minutos uno de los 2 para poder bajar en 2 o quizás 3 tandas todo el cargamento. Lo que "amablemente" nos permitieron fue bajar entre 3 y 5 cajas por viaje, y sin exclusividad, por lo que habia que apretarse con el resto de habitantes que se trasladaban por los 30 pisos del edificio.
Para supervisar esta estrategia casi militar de traslado y evitar que las cajas se traspapelen entre lugar y lugar, me mandaron a la planta baja a ver q todo se subiera debidamente a la camioneta. Suena sencillo...suena corto. La verdad fue que estuve algo asi como 40 minutos viendo como subian y bajaban ascensores llenos de gente y que ocacionalmente llegaban con alguno de los mensajeros que por ahi de suerte pudieron volver a subir, porque las colas que se arman allá abajo son increíbles. Así que nada, armados todos de paciencia, el mejor buen humor posible y muchos minutos perdidos completamos la misión.
Es realmente una locura cómo algo que parecía tan sencillo se volvió un solo de llamadas, negociaciones, viajes que van y vienen...parecía que estuviéramos trasladando al presidente. Pero en fin....lo bueno es que, habiendo pasado la barrera cuasi gremial de los ascensoristas y a pesar de sus caras largas porque interrumpiamos segundos por vez el tráfico de gente, todo se cargó debidamente y ahora deben estar encaminados a su destino, listo para ser disfrutado mañana bajo el sol y chelita en mano...así que nada, salud por eso :) Ahora vuelvo a mis labores de escritorio, hasta la proxima!
pd: los ascensores nuevos empiezan a funcionar el Lunes...ya están listos hace días...la pregunta es entonces, porque no nos prestaron uno para facilitar la labor? solo el asensorista mayor lo sabe! jajaja....
Les conté que, de los 4 ascensores del edificio donde queda la agencia hace unos 6 meses solo funcionan 2 (por cuestiones de remodelamiento, que viva el progreso) y que normalmente uno hace cola eterna para subir o espera paciente en la recepción para bajar?
Bueno, hoy la molesta situación dio un giro extra ya que, al estar a menos de 24 horas del magno evento de fin de año, había que bajar las cajas de cosas que hay que enviar al local (digase vinos, regalos y demás "cositas" que ocupan "poco" espacio...) se armó el caos.
Para empezar la empresa de trasporte mandó a un pobre hombre para que se encargara del traslado de 40 bultos del cuartito donde estaban, a la recepción, al ascensor y luego a la mini camionetita. Entonces mi jefa, uno de los mensajeros, un mensajero de paso y yo tuvimos que volvernos parte de la cadena. Felizmente abajo con la camioneta llegaron 2 más que también aportaron a nuestra complicada logística.
Pero esto no es todo...como si no fuera dificil ya bajar esa cantidad de cosas en 2 ascensores, los ascensoristas (oh si...como lo oyen) se negaron cual mafia a ayudar a la causa e inutilizar 10 minutos uno de los 2 para poder bajar en 2 o quizás 3 tandas todo el cargamento. Lo que "amablemente" nos permitieron fue bajar entre 3 y 5 cajas por viaje, y sin exclusividad, por lo que habia que apretarse con el resto de habitantes que se trasladaban por los 30 pisos del edificio.
Para supervisar esta estrategia casi militar de traslado y evitar que las cajas se traspapelen entre lugar y lugar, me mandaron a la planta baja a ver q todo se subiera debidamente a la camioneta. Suena sencillo...suena corto. La verdad fue que estuve algo asi como 40 minutos viendo como subian y bajaban ascensores llenos de gente y que ocacionalmente llegaban con alguno de los mensajeros que por ahi de suerte pudieron volver a subir, porque las colas que se arman allá abajo son increíbles. Así que nada, armados todos de paciencia, el mejor buen humor posible y muchos minutos perdidos completamos la misión.
Es realmente una locura cómo algo que parecía tan sencillo se volvió un solo de llamadas, negociaciones, viajes que van y vienen...parecía que estuviéramos trasladando al presidente. Pero en fin....lo bueno es que, habiendo pasado la barrera cuasi gremial de los ascensoristas y a pesar de sus caras largas porque interrumpiamos segundos por vez el tráfico de gente, todo se cargó debidamente y ahora deben estar encaminados a su destino, listo para ser disfrutado mañana bajo el sol y chelita en mano...así que nada, salud por eso :) Ahora vuelvo a mis labores de escritorio, hasta la proxima!
pd: los ascensores nuevos empiezan a funcionar el Lunes...ya están listos hace días...la pregunta es entonces, porque no nos prestaron uno para facilitar la labor? solo el asensorista mayor lo sabe! jajaja....
Monday, December 03, 2007
Saturday, December 01, 2007
Que suenen las maracas
Anoche confirmé algo perturbador: tocar las maracas no-es-fácil. No se dejen engañar por esas formitas inocentes que caían coloridas de las piñatas y que uno cree q con zamaquearlas un poco la cosa ya está. No se crean esa de "si no sabes tocar nada en la banda, agarra las maracas", porque resulta que es un instrumento subestimado y muy (creanme, MUY) complicado de dominar...
Estaba feliz en la fiesta de cumpleaños de mi hermana mirando, con chela en mano, como en la sala de un amigo suyo varios musicos y no tan músicos tocaban percusión libremente...cuando uno de ellos con cara de "me harté, inténtalo tu" puso las maracas en mi mano. Compeltamente confiada, "seguí el ritmo" hasta que vino mi cuñado a darme una cátedra sobre como dejar caer las semillas, colocando la mano suelta (si que se caiga la vaina al suelo), con movimiento fluido pero seco para obtener un ritmo especifico sin que el sonido se replicara en la parte superior e inferior....hubiera sido más fácil que me enseñara a tocar el piano y la guitarra a la vez.
Por eso les recomiendo: no subestimen las maracas! Es un noble instrumento que merece todo mi respeto pero que mi impaciencia no volverá a tocar. Ahora, habrá también una técnica oculta a los ojos de los comunes mortales para tocar bien el triángulo? Si lo desubro en otra de estas reuniones se los cuento.
Estaba feliz en la fiesta de cumpleaños de mi hermana mirando, con chela en mano, como en la sala de un amigo suyo varios musicos y no tan músicos tocaban percusión libremente...cuando uno de ellos con cara de "me harté, inténtalo tu" puso las maracas en mi mano. Compeltamente confiada, "seguí el ritmo" hasta que vino mi cuñado a darme una cátedra sobre como dejar caer las semillas, colocando la mano suelta (si que se caiga la vaina al suelo), con movimiento fluido pero seco para obtener un ritmo especifico sin que el sonido se replicara en la parte superior e inferior....hubiera sido más fácil que me enseñara a tocar el piano y la guitarra a la vez.
Por eso les recomiendo: no subestimen las maracas! Es un noble instrumento que merece todo mi respeto pero que mi impaciencia no volverá a tocar. Ahora, habrá también una técnica oculta a los ojos de los comunes mortales para tocar bien el triángulo? Si lo desubro en otra de estas reuniones se los cuento.
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