Capitulo 4: Tampere – el Manchester de Finlandia
Bueno, no vi renos, no nevó (en realidad sí, pero tan poquito que parecía lluvia! y que frio hizo igual!!), pero Támpere fue una experiencia diferente. Es una ciudad que para que les miento no tiene mucho que ofrecer. Es chica, no tiene mucho tiempo de vida, pero es bonita. Le dicen el Manchester de Finlandia porque fue a fines de 1800 la ciudad industrial más importante (hoy la industria está en los alrededores pero igual es la tercera ciudad más importante del país). Es pintoresca porque está llena de grandes edificios de ladrillos rojos, típico de las fábricas inglesas (por lo pronto el dueño de la más importante, Finlayson, era un inglés, y fue el que desató el boom), unas plazas simpáticas y un paisaje liadísimo (aunque todavía algo pelado)
Fuera de sus edificios rojizos (porque yo debo haber sido obrera en otra vida, pero me encantan las fábricas viejas) ahora convertidos en restaurantes, tiendas y museos, lo chévere de Támpere es que está ubicada entre dos lagos grandes y alrededor del río que conecta a ambos, que por su fuerza era la fuente de energía para toda la industria local. Tiene algunos edificios antiguos bonitos y otros muy modernos y chéveres, cómo el Hall donde era el congreso de mi papi.
La verdad que me gustó, sólo que estuvimos demasiados días para un lugar con tan poco por ofrecer: los museos, salvo uno que visitamos el último dia, son chicos y medios mamarracheros, fuimos a la filarmónica y estuvo realmente aburrido (y eso q normalmente me encanta) y caminamos todo lo que pudimos, pero nada más que hacer.
Nos tocaron días simpáticos pero un dia HELADO, creo que estábamos a 0 grados, casi muero congelada en la caminata corta que hicimos con mi ma!! Se supone que ese día íbamos a aprovechar para ir a pasar el día en Rovaniemi, en Laponia (círculo ártico) y visitar el pueblo donde queda el taller de Papa Noel….lo juro!! hay un pueblo de navidad allá arriba! Jajaja…pero era un viaje de toda una noche y nos dijeron que ya no valía la pena porque ni siquiera esta nevado :(. Strike 1. Ya que eso no salió y sabíamos q iba a hacer frío quisimos ir con mi mami a un spa…todo copado, strike 2, un fiasco. Así que nada, fuimos un rato al centro comercial junto al hotel y de ahí seguimos dando vueltas a menos algo grados en el día más frío del viaje y en una ciudad (país, en realidad) donde todo cierra a las 5, y no es broma.
Para romper esta rutina decidimos hacer lo más típico de ellos y extraño para nosotros que se nos ocurrió: HOCKEY! Jajaja resulta que justo jugaban en Tampere el campeonato mundial sub 18! Así que fuimos a los ¼ de final: USA vs Slovakia. Los gringos arrasaron (es más, llegaron hasta la final que se acaba de jugar hace un rato, pero les ganaron los Rusos, que pena jaja). Un chiste los 3 peruanos metidos viendo Jockey, no teníamos mucha idea de lo que pasaba, especialmente porque el comentarista en Finlandés no ayudaba! Pero lo fuimos descifrando… jeje… estuvo divertido, aunque no había mucha gente en el estadio. La verdad es que terminamos ahí porque el equipo ruso y el canadiense se hospedaban en nuestro hotel, y nos dio curiosidad No sabiamos ni quien iba a jugar, solo compramos tickets para esa tarde porqu teníamos tiempo, y eso fue lo que nos tocó.
Así que como verán, dentro de todo, hicimos un montón de cosas y no la pasamos mal. Además, estos días he aprovechado para observar y aprender varias cosas de los finlandeses: la mayoría son simpáticos cuando hablan, pero son normalmente tímidos y fríos como el clima, lo mejor es que lo admiten. La obra de la filarmónica que les conté era lenta y densa, era una de Mozart, pero quizás la más repetitiva de todas. Hubo otra, no me acuerdo de quien, que esa si era para cortarse las venas…y larguiiiisima! Ese día noté otra cosa…no hablan ni en sus momentos libres! Nunca había hecho cola en un baño taaan calladito…todas las señoras mudas y serias, ordenaditas esperando su turno, como fila en colegio de monjas, locazo. Después con mi mami vimos unas actuaciones de danza en el centro comercial, y habían unas niñitas que bailaron flamenco (me acordé de ti vivs!) pero el baile más lento que puede tener el flamenco español…nada de vida, nada de fuerza…con mi ma estábamos comentando esto y una señora nos preguntó en inglés “was it good? Because it was slow tempo…like finnish tempo!” (no lo dijo asada, se río, es es lo más irónico de todo, son lentos y lo admiten!) Y eso que en Támpere notamos mucha más movmiento en las calles, la gente va y viene..pero nada de bulla ni desorden. Les juro que es una sensación bien rara. Una contradicción entre este carácter parco con la amabilidad y sonrisa que demuestran en otros momentos, como la chica que nos atendió en un restaurante, que era lo más dulce que he conocido en mi vida, linda, no se imaginan, y prometió ir algún día al Perú. Ojalá lo logre.
Bueno, para no alargarla más aquí paro. Ya estamos de vuelta en Helsinki, hoy y mañana, de ahí nos vamos a Rusia! Pronto les cuento que tal la pasamos estos últimos días finlandeses, que para qué, van mejorando con el tiempo. Es que la verdad es que este país es como el whisky: un gusto adquirido que empieza frío y amargo pero que luego calienta los huesos y hasta te gusta. Le vas agarrando cariño mientras más tiempo pasas en el, así que espero que para cuando me vaya, lo haga bien contenta y lo extrañe…ya les contaré que pasó :) Cuídense mucho, gracias por leer y disfruten lo que queda de sol por mi! Hasta la próxima!
Bueno, no vi renos, no nevó (en realidad sí, pero tan poquito que parecía lluvia! y que frio hizo igual!!), pero Támpere fue una experiencia diferente. Es una ciudad que para que les miento no tiene mucho que ofrecer. Es chica, no tiene mucho tiempo de vida, pero es bonita. Le dicen el Manchester de Finlandia porque fue a fines de 1800 la ciudad industrial más importante (hoy la industria está en los alrededores pero igual es la tercera ciudad más importante del país). Es pintoresca porque está llena de grandes edificios de ladrillos rojos, típico de las fábricas inglesas (por lo pronto el dueño de la más importante, Finlayson, era un inglés, y fue el que desató el boom), unas plazas simpáticas y un paisaje liadísimo (aunque todavía algo pelado)
Fuera de sus edificios rojizos (porque yo debo haber sido obrera en otra vida, pero me encantan las fábricas viejas) ahora convertidos en restaurantes, tiendas y museos, lo chévere de Támpere es que está ubicada entre dos lagos grandes y alrededor del río que conecta a ambos, que por su fuerza era la fuente de energía para toda la industria local. Tiene algunos edificios antiguos bonitos y otros muy modernos y chéveres, cómo el Hall donde era el congreso de mi papi.
La verdad que me gustó, sólo que estuvimos demasiados días para un lugar con tan poco por ofrecer: los museos, salvo uno que visitamos el último dia, son chicos y medios mamarracheros, fuimos a la filarmónica y estuvo realmente aburrido (y eso q normalmente me encanta) y caminamos todo lo que pudimos, pero nada más que hacer.
Nos tocaron días simpáticos pero un dia HELADO, creo que estábamos a 0 grados, casi muero congelada en la caminata corta que hicimos con mi ma!! Se supone que ese día íbamos a aprovechar para ir a pasar el día en Rovaniemi, en Laponia (círculo ártico) y visitar el pueblo donde queda el taller de Papa Noel….lo juro!! hay un pueblo de navidad allá arriba! Jajaja…pero era un viaje de toda una noche y nos dijeron que ya no valía la pena porque ni siquiera esta nevado :(. Strike 1. Ya que eso no salió y sabíamos q iba a hacer frío quisimos ir con mi mami a un spa…todo copado, strike 2, un fiasco. Así que nada, fuimos un rato al centro comercial junto al hotel y de ahí seguimos dando vueltas a menos algo grados en el día más frío del viaje y en una ciudad (país, en realidad) donde todo cierra a las 5, y no es broma.
Para romper esta rutina decidimos hacer lo más típico de ellos y extraño para nosotros que se nos ocurrió: HOCKEY! Jajaja resulta que justo jugaban en Tampere el campeonato mundial sub 18! Así que fuimos a los ¼ de final: USA vs Slovakia. Los gringos arrasaron (es más, llegaron hasta la final que se acaba de jugar hace un rato, pero les ganaron los Rusos, que pena jaja). Un chiste los 3 peruanos metidos viendo Jockey, no teníamos mucha idea de lo que pasaba, especialmente porque el comentarista en Finlandés no ayudaba! Pero lo fuimos descifrando… jeje… estuvo divertido, aunque no había mucha gente en el estadio. La verdad es que terminamos ahí porque el equipo ruso y el canadiense se hospedaban en nuestro hotel, y nos dio curiosidad No sabiamos ni quien iba a jugar, solo compramos tickets para esa tarde porqu teníamos tiempo, y eso fue lo que nos tocó.
Así que como verán, dentro de todo, hicimos un montón de cosas y no la pasamos mal. Además, estos días he aprovechado para observar y aprender varias cosas de los finlandeses: la mayoría son simpáticos cuando hablan, pero son normalmente tímidos y fríos como el clima, lo mejor es que lo admiten. La obra de la filarmónica que les conté era lenta y densa, era una de Mozart, pero quizás la más repetitiva de todas. Hubo otra, no me acuerdo de quien, que esa si era para cortarse las venas…y larguiiiisima! Ese día noté otra cosa…no hablan ni en sus momentos libres! Nunca había hecho cola en un baño taaan calladito…todas las señoras mudas y serias, ordenaditas esperando su turno, como fila en colegio de monjas, locazo. Después con mi mami vimos unas actuaciones de danza en el centro comercial, y habían unas niñitas que bailaron flamenco (me acordé de ti vivs!) pero el baile más lento que puede tener el flamenco español…nada de vida, nada de fuerza…con mi ma estábamos comentando esto y una señora nos preguntó en inglés “was it good? Because it was slow tempo…like finnish tempo!” (no lo dijo asada, se río, es es lo más irónico de todo, son lentos y lo admiten!) Y eso que en Támpere notamos mucha más movmiento en las calles, la gente va y viene..pero nada de bulla ni desorden. Les juro que es una sensación bien rara. Una contradicción entre este carácter parco con la amabilidad y sonrisa que demuestran en otros momentos, como la chica que nos atendió en un restaurante, que era lo más dulce que he conocido en mi vida, linda, no se imaginan, y prometió ir algún día al Perú. Ojalá lo logre.
Bueno, para no alargarla más aquí paro. Ya estamos de vuelta en Helsinki, hoy y mañana, de ahí nos vamos a Rusia! Pronto les cuento que tal la pasamos estos últimos días finlandeses, que para qué, van mejorando con el tiempo. Es que la verdad es que este país es como el whisky: un gusto adquirido que empieza frío y amargo pero que luego calienta los huesos y hasta te gusta. Le vas agarrando cariño mientras más tiempo pasas en el, así que espero que para cuando me vaya, lo haga bien contenta y lo extrañe…ya les contaré que pasó :) Cuídense mucho, gracias por leer y disfruten lo que queda de sol por mi! Hasta la próxima!
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